Era el comienzo de los años setenta y
el entonces vicepresidente del gobierno, el Almirante Carrero
Blanco, tratando de divulgar las Leyes Fundamentales, encargó un
proyecto bastante ambicioso a la única televisión de entonces: a
TVE. El proyecto era realizar una serie de ficción, que
enganchase al publico, que fuese emitido en una hora punta y que
se encargase de divulgar esas leyes fundamentales.
La serie se llamó Crónicas de un pueblo, se rodó en un pueblo de
Madrid, Santorcaz, aunque en la ficción se llamaba Puebla Nueva
del Rey Sancho y en la vida cotidiana de ese pueblo esta basada
la serie que era la primera que grababa TVE.
El alcalde, el cura, el cabo de la guardia civil, el maestro, la
boticaria, el cartero, eran algunos de los personajes
característicos de un pequeño pueblo de Castilla, junto a los
niños del este pueblo. A través de los personajes
característicos de esta pequeña localidad se muestran diversos
aspectos de la vida comunal y sus problemas, por supuesto
impregnándola de los valores imperantes en España durante el
régimen político anterior a la democracia, pero este estilo
también se desvirtuó con la entrada en la misma de otros
guionistas más progresistas que le dieron sabia nueva.
La teleserie comenzó a emitirse en 1971, consiguiendo un rotundo
éxito en la pequeña pantalla, llegando a competir con los
telefilms américanos números uno en audiencias durante muchos
años. Estuvo emitiéndose durante tres años, calando en la
memoria de varias generaciones de telespectadores.
Premios Ondas 1972, Mejor programa cultural |
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